Polución. Cómo hemos llegado hasta aquí y qué podemos hacer

¿En qué situación nos encontramos?

Madrid, la “boina” de polución que vemos es solo una señal de todo lo lleva ocurriendo desde hace mucho.

Son los datos objetivos de la recogida de información de calidad del aire, según hemos visto en las noticias de estas últimas semanas. Esto está provocando cambios en las costumbres de los vecinos. Aunque que requieran de esfuerzo puesto que supone un problema de planificación del tiempo a corto plazo.

El exceso de polución en el medio ambiente, genera diversos problemas como por ejemplo los de la salud. Tensión, cambios de humor (en trabajo y familia), y ralentización de la economía.

Esto no solo sucede en Madrid, si no en todo el mundo. Los altos grados de polución se dan en las grandes urbes de todo el planeta. La famosa cumbre de esta semana quiere (ya veremos) acabar con esto. Diversas reuniones políticas, económicas, medio-ambientales a lo largo de décadas no han conseguido realmente hacer algo lo suficientemente efectivo para que esto mejore considerablemente. Coartados por sus diferentes políticas, regímenes y relaciones con los demás países.

Sin embargo, a pesar de no ser sólo en España, los problemas para solucionar el exceso de polución, son en todos los sitios, en mayor o menor medida, iguales.

Aun a pesar de alcanzar alto grados de polución no conseguimos que se lleven a cabo leyes que prioricen la mejora del medio ambiente y de la salud de los ciudadanos.

Un poco de historia (cercana, muy cercana)

Cambiar las cosas no es un imposible. 1 persona, sólo una consiguió salvarnos la vida a todos los habitantes de nuestro planeta hace muy poco 30-40 años. Se llamaba Clair Paterson, científico estadounidense que, además de datar con suma precisión la edad de la tierra, detectó el grave problema del plomo (uno de los componentes químicos más tóxicos para los seres vivos) en la atmósfera, mares, tierra,… en todo lo que nos rodeaba en las décadas de los años 60 y 70.

Después de grandes problemas, juicios, etc., contra viento y marea, y sobre todo contra intereses de la industria, el Sr. Clair Paterson consiguió en los años 80 que se obligara a los fabricantes a incluir catalizadores en los modelos nuevos de coche, y no seguir fabricando automóviles con gasolina “super” (de grandes cantidades de plomo). En estos años, la reducción de plomo en el medio ambiente hizo que hoy, los niveles del mismo sean los normales.

Es decir, nada es imposible. Esto lo hizo una sólo persona.

¿Qué podemos hacer?

Se puede hacer. Otra cosa diferente es que por intereses cortoplacistas se quiera. Se implantarán soluciones, seguramente de forma obligada, pero contra más se tarde, estas soluciones requerirán de más sacrificio para nuestras “cómodas” costumbres.

Se habla mucho de que tenemos que utilizar transporte público para reducir este exceso de polución, y es correcto. Se habla de reciclar, también, y un largo etc. Sin embargo esto es cosa de todos. Se hace necesaria una política de modernización y sobre todo dimensionamiento de servicios públicos, tanto de transporte como de energía, formación, pero sobre todo educación y concienciación, a las nuevas generaciones, futuros trabajadores, empresarios y políticos.

Pero la excusa de que no existen esos servicios y echar la culpa unos a otros sólo alarga la solución del problema, la solución para disminuir el exceso de polución que está dañando seriamente al medio ambiente.

Es muy posible que lo que está ocurriendo (calentamiento global, corrientes marinas cambiantes, etc) sea algo cíclico (ojo con esto, los grandes cambios del planeta en este sentido han venido a lo largo de sus 4.000 millones de años, por razones puntuales muy concretas, y lo de ahora, puede que tenga que ocurrir igual) pero nosotros lo estamos acelerando. De eso no hay duda.

Esperamos que de la Cumbre del Clima de esta semana salgan legislaciones, conclusiones y compromisos para cambiar esto. Nuestra salud, la de todos y sobre todo la de las nuevas generaciones, está en juego.

La modernidad es ecológica

En nuestro artículo anterior sobre casas inteligentes, comentábamos lo que la modernidad nos ha traído y como lo auguraba el científico Arthur C. Clarke.

Pero aún nos falta un punto importante. La movilidad, las capacidades de internet, móviles, tablets, etc. todavía no se les está sacando provecho de forma societaria. Movilidad no significa moverse mucho, sino hacer cualquier cosa desde cualquier sitio. Y eso incluye hacerlo desde nuestra propia casa, en un parque, o de viaje con la familia. Sin coger el coche desplazándonos al centro de la ciudad, llenas de oficinas. Ya no haría falta prohibir aparcar.

Los servicios por internet, adaptados a todos los dispositivos, son un avance, no sólo en comodidad, sino en sostenibilidad.

Esto esta llegando, a la conciencia de todos, servicios como nuestro comparador seguros salud, permite cuidar tu salud, pero también la de todos. Mejor calidad de vida, mejor economía, mejores coberturas, mejores precios en tu seguro y mejores ofertas. En seguros de salud y en prácticamente todos los sectores.

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